Confieso que soy un enamorado de la comunicación. Creo que comunicarse con otras personas, cualquiera que sea el medio por el que lo hagamos, es lo que nos diferencia de los animales y lo que, por tanto, nos concede nuestra característica de seres racionales dotados de una inteligencia superior.
Y no puedo ocultar que estoy asombrado con la forma en que la nueva Internet, esa que todos empezamos a llamar por el apellido “2.0″, aunque muchas veces no acertemos con su nombre (Web 2.0, Redes Sociales, Social Media, etc.), esta cambiando nuestra forma de comunicarnos.
Y la está cambiando “para mejor”, porque si hace unas decenas de años solo podíamos comunicarnos con otras personas alejadas geográficamente de nosotros mediante el correo postal, el telégrafo o el teléfono, hoy día podemos hacerlo de forma instantánea mediante el correo electrónico, los “SMS”, el video, el audio, las Redes Sociales, y un montón de herramientas que aparecen cada día como las setas en el bosque después de la lluvia.
Sin embargo, la proliferación de estas herramientas de comunicación (porque no olvidemos que Internet es, en definitiva, un medio de comunicación) está provocando una nueva forma de relacionarnos, o de comunicarnos, que para el caso es lo mismo.
Basta pensar en el nuevo lenguaje que sin premeditación han creado los adolescentes para ahorrar letras y espacio en los SMS. Aunque ese sea un ejemplo de la forma en que un mal uso en la comunicación puede prostituir el bello idioma español.
Pero yo voy mucho más allá, me interesa más el fondo que la forma. Y por eso anuncio que voy a dedicar muchas de las entradas de este Blog a hablar de las nuevas formas de comunicación en la Internet 2.0.
Pero no solo hablaremos de eso, porque también vamos a tocar muy intensamente temas de Marketing On-line, otra de mis pasiones.
Así que advertido quedas. Si te interesa, aquí nos veremos frecuentemente.
Un cordial saludo.

